
Esta pieza exclusiva, creada para transportar y exhibir el trofeo oficial, continúa la alianza iniciada en 2010 entre la maison francesa y el máximo organismo del fútbol. Su rasgo más distintivo es la gran letra V dorada pintada a mano en los dos paneles frontales: representa tanto la palabra victoria como el apellido Vuitton, armonizando con los tonos metálicos del propio trofeo. Revestido con la icónica lona Monogram, conserva detalles clásicos de la marca como los ribetes de cuero conocidos como lozines, cantoneras y cierres de latón enchapado en oro, inspirados en modelos de la década de 1860. En su interior, forrado en piel beige claro, luce el emblema conjunto, además de un soporte hecho a medida para proteger la pieza en todo momento.

El baúl fue concebido y fabricado íntegramente en los históricos talleres de Asnières-sur-Seine, cerca de París, por artesanos especialistas que dedicaron más de cien horas a su elaboración manual. Cada etapa —desde el corte y ensamblaje de las maderas nobles hasta el acabado final de los herrajes y la pintura del símbolo central— respeta las técnicas transmitidas por generaciones de maestros guarnicioneros. La pieza será protagonista en la ceremonia previa a la final del torneo en el estadio New York New Jersey, cuando sea llevada al césped por embajadores de la marca junto a una leyenda del fútbol, sellando el vínculo entre excelencia deportiva y la más alta tradición del lujo mundial.










