
En el marco de la Semana de la Moda de Milán 2026, Miuccia Prada y Raf Simons presentaron su colección masculina Primavera‑Verano bajo el lema “Un cambio de tono”, una propuesta que rompe esquemas al tomar el denim como hilo conductor y reescribir los códigos de la masculinidad contemporánea. El desfile, celebrado en el Depósito de la Fondazione Prada con luz natural y escenario minimalista, reflejó una estética alejada de la rigidez, centrada en la suavidad, la libertad y la cercanía.

Los diseños transforman el jean clásico en piezas de alta costura: pantalones de corte amplio, chaquetas cortas, camisas y bermudas en tonos deslavados, azules profundos y matices tierra, combinados con telas ligeras, transparencias sutiles y siluetas relajadas que mezclan lo utilitario con lo refinado. Se alternan con trajes de líneas fluidas, prendas tipo uniforme reinterpretadas y detalles artesanales, logrando looks versátiles que transitan de lo informal a lo elegante sin esfuerzo, alejándose de cualquier muestra de poder excesivo.

La experiencia se completó con una propuesta gastronómica de lujo diseñada para extender la narrativa creativa: en espacios emblemáticos como Bar Luce y el restaurante Torre de la Fondazione Prada, se sirvieron menús que combinan tradición italiana e innovación, maridados con vinos selectos y presentaciones estéticamente cuidadas. Fue una celebración integral donde moda y cocina compartieron el mismo espíritu: revalorizar lo cotidiano con excelencia, sensibilidad y una visión renovada del lujo moderno.










