La noticia de que And Just Like That… llegará a su fin con la tercera temporada —con un cierre en dos partes emitido el 7 y 14 de agosto de 2025— fue anunciada por el creador Michael Patrick King, quien explicó que la historia había alcanzado su conclusión natural. Aseguró que la decisión fue creativa, en colaboración con Sarah Jessica Parker y ejecutivos de HBO, y no un despido repentino —aunque factores como la caída en audiencia, los costos de producción y críticas por tramas forzadas y personajes polarizantes tuvieron peso.

El desenlace de la serie presenta dos episodios finales extendidos que pondrán broche de oro a la historia: se espera un momento emocionalmente significativo entre Carrie y Samantha durante la Semana de la Moda en París, un guiño nostálgico para los fans, junto a resoluciones para Miranda y Charlotte que cierren sus arcos con dignidad y cierre narrativo . Sarah Jessica Parker, Cynthia Nixon y Kristin Davis compartieron mensajes emocionalmente cargados, agradeciendo al equipo y a los fans por estos 27 años de carrera y amistad televisiva.

La aceptación del público fue un viaje montañoso: el estreno de la primera temporada fue el más visto en la historia de HBO Max, pero rápidamente la audiencia cayó estrepitosamente (59 % en la temporada 2, luego otro 62 % en la 3, quedando en apenas unos 429 000 hogares para el arranque). Las críticas resaltaron tramas inconsistentes: Miranda repentinamente alcohólica y dependiente, Charlotte caricaturesca, Che Díaz causó rechazo masivo, más que aceptación, y muchos fans sintieron que la química original se había perdido.

En cuanto al reboot en sí, mientras Sex and the City fue celebrado por su valentía al explorar sexualidad, amistad femenina, libertad bajo un guion ingenioso y atrevido, And Just Like That… se percibió como más pesado, sobrecargado con agendas sociales, intentando ser «relevante» en exceso y perdiendo el encanto. El uso de voz en off de Carrie desapareció, haciendo que su personaje pareciera distante de sí misma y de los espectadores, y muchos sintieron que el legado cultural se desdibujó en una serie más dramática que divertida.
Ahora, comparando al estilo y desarrollo de Carrie, Miranda, Charlotte y Samantha entre ambas series: SATC fue brillante por su audacia, su sátira de la vida urbana, su química grupal auténtica y la voz narrativa de Carrie que nos hacía cómplices de cada reflexión. En AJLT, la evolución es más realista: envejecimiento, pérdida, crisis personales; pero eso vino empañado por guiones torpes, personajes fuera de tono y una falta de cohesión narrativa. Carrie pasó de columnista extrovertida a mujer callada y gris; Miranda de abogada inflexible a caída emocional y romántica confusa; Charlotte perdió su optimismo idealista por tramas exageradas; Samantha, la más irreverente, brilló solo en un cameo tardío que resaltó cómo su ausencia debilitó el grupo.

En resumen, And Just Like That… corrió hacia un cierre que era esperado: una historia que había dado lo que tenía que dar, con cierre emocional planeado, aunque empañado por críticas y números bajos. Mientras que Sex and the City quedó como un ícono cultural de originalidad, estilo, humor y química entre cuatro mujeres inolvidables, el reboot fue un experimento que, a pesar de arrancar con éxito, no logró capturar la chispa original ni sostenerla hasta su conclusión natural.









