La presentación Spring/Summer 2026 Ready-to-Wear de Chanel, firmada por el recién nombrado director creativo Matthieu Blazy, causó una gran expectativa durante la Semana de la Moda en París, y muchos coinciden en que fue uno de los estrenos más potentes de la temporada. El desfile tuvo lugar en el emblemático Grand Palais, transformado en un espacio con planetas suspendidos y una ambientación cósmica que aludía a una nueva era universal para la maison.

Blazy exploró una reinterpretación de los códigos clásicos de Chanel —como el tweed, la silueta delicada, las piezas tipo twin set y el jersey fluido— pero los suavizó, distorsionó y mezcló con detalles inesperados: dobladillos bajos, franja con movimiento, bordados ligeros, transparencias y elementos con apariencia “gastada” o casi “usada”. Las paletas de color combinaron tonos neutros con matices sutiles, para permitir que las texturas y las formas sean protagonistas. En accesorios, sobresalieron bolsos reinterpretados con costuras expuestas, formatos orgánicos y hardware minimalista.

Desde la crítica especializada hasta las publicaciones de moda, las reacciones fueron ampliamente favorables. Vogue calificó el desfile como “la más convincente de las debuts”: moderno, seguro y despejado, pero sin perder la elegancia que define a Chanel. Reuters resaltó cómo Blazy abría un “reset de diseño” para la casa con siluetas ligeras y escapes al exceso. También se habló de la puesta en escena: la atmósfera planetaria no solo fue decorativa, sino simbólica de un horizonte ampliado para Chanel.

Claro que no faltaron algunos matices críticos. Ciertos analistas subrayaron que si bien el cambio es refrescante, el equilibrio entre innovación y tradición es delicado: ¿cómo mantener el espíritu Chanel sin diluir su identidad? Algunos opinan que Blazy tomó decisiones seguras en este primer acto, como suavizar los límites más radicales para no alienar a los clientes históricos. También se discute si el efecto “costuras expuestas” o “aspecto usado” puede volverse una moda pasajera o un sello duradero.

El debut de Matthieu Blazy con Chanel SS26 no fue simplemente un paso adelante: fue una declaración de intención. Trajo una invitación al cambio respetuoso, fusionando códigos tradicionales con libertad de formas y gestos cósmicos. Con esta primera colección, Blazy posiciona a Chanel para mirar hacia el futuro sin negar su pasado; ahora queda ver cómo evolucionará esa visión en las próximas temporadas.









