Naomi Osaka ha sacudido el US Open 2025 no solamente por su juego sino por convertir cada entrada en una declaración de estilo. Para su primer partido, la tenista salió a la pista con un atuendo rojo monocromático creado por Nike, compuesto por una chaqueta cropped y una falda de burbuja, ambos adornados con cristales de Swarovski. Complementó el look con rosas brillantes incrustadas en su cabello, una visera negra elegante y audífonos rojo brillante igualmente bordados de cristales. Su atuendo no dejó indiferente a nadie y reafirmó cómo los escenarios deportivos pueden ser también espacios de moda sin renunciar a la funcionalidad.

Además del vestuario, Osaka llevó consigo un accesorio que ha generado gran atención: un muñeco Labubu completamente decorado con cristales al que llama en broma “Billie Jean Bling”, en homenaje a Billie Jean King. Este detalle, colgado de su bolso deportivo, ha tenido un gran eco mediático y viral en redes. Este guiño juguetón demuestra cómo los deportistas pueden tejer su identidad fuera de la cancha a través de iconografía personal, transformando un objeto lúdico en símbolo de marca.

El auge de la “moda en canchas” no es solo un asunto de Osaka: el US Open 2025 se ha convertido en un festival de estilo. Las jugadoras como Coco Gauff o Venus Williams han lucido atuendos diseñados por casas como Khaite o Luar, mientras que Aryna Sabalenka y Taylor Townsend llevaron propuestas con mensajes identitarios. Según Marie Claire, se ha formado una simbiosis entre la moda entrenadora y el streetwear high-fashion . Incluso entre los aficionados, el torneo se ha vuelto una pasarela preppy: asistentes visten desde zapatos de tacón hechos con pelotas de tenis hasta manicuras creativas y prendas de diseñador vistas en revistas.

Osaka misma ha explicado su concepto creativo como una transformación: se inspira en el concepto japonés de “magical girl”, queriendo transmitir esa sensación de poder, fantasía y empoderamiento femenino al entrar a la cancha. “Creo que hay algo bastante genial en poner énfasis en lo bonito y lo lindo… aquí en Nueva York, la cancha es más como un escenario”, reflexionó la tenista sobre su estrategia estética . Su equipo, con la diseñadora Yoon Ahn, tomó esa dirección—Lolita contemporánea con volantes, moños y brillo—y la tradujo en una armadura visual que combina feminidad, cultura pop y rendimiento.

Finalmente, esta tendencia de moda deportiva tiene un reflejo más amplio: marcas como Nike han lanzado colecciones inspiradas en esta estética “tenniscore” que rescata elementos del vestuario tradicional tenístico y los adapta para uso cotidiano. Estas líneas destacan polos, faldas plisadas y piezas versátiles con una estética limpia, pero con un toque moderno . En este contexto, Osaka —como otras deportistas influyentes— no solo traen originalidad a su juego, sino que nutren el diálogo cultural y de moda entre deporte, identidad y consumo.









