
Fundada en Milán en 1985 por Domenico Dolce y Stefano Gabbana, la marca se convirtió rápidamente en uno de los referentes mundiales de la moda de lujo, definida por una estética que fusionaba la herencia siciliana de Dolce con la visión moderna de Gabbana. Su primera colección, presentada en la sección de Nuevos Talentos de la Semana de la Moda de Milán, ya mostraba su sello: prendas que exaltaban la feminidad, con cortes estructurados, estampados llamativos y referencias a la cultura mediterránea. A lo largo de las décadas, expandieron su propuesta a ropa masculina, accesorios, fragancias y líneas más juveniles como D&G, además de dejar huella en el cine y la cultura popular, convirtiéndose en una marca sinónimo de elegancia con carácter.

Durante más de cuatro décadas, la dupla trabajó de forma conjunta, definiendo la identidad de la firma y marcando tendencias en cada temporada. Sin embargo, en enero de 2026 se hizo público que Stefano Gabbana renunció a sus cargos directivos en las sociedades que integran el grupo, entre ellos la presidencia, cargo que pasó a ocupar Alfonso Dolce, hermano de Domenico y hasta entonces consejero delegado. La decisión, comunicada por la empresa como parte de una evolución organizativa natural, ha generado debate en la industria, ya que supone el primer cambio estructural importante en la historia de la marca, que siempre se ha construido alrededor de la unión de sus dos fundadores.

Esta modificación afecta las actividades creativas de Gabbana, quien deja de ser el director creativo, no continúa participando en el desarrollo de las colecciones. De este modo, se abre un nuevo escenario en el que la marca busca adaptarse a los retos actuales del mercado sin perder su esencia, manteniendo la visión artística que la ha convertido en un ícono del «Made in Italy», mientras redefine su estructura de gobierno para afrontar el futuro.










