
Alexis Mabille ha marcado un hito histórico en la Semana de la Alta Costura de París 2026 al presentar la primera colección del mundo concebida y exhibida íntegramente mediante inteligencia artificial. En lugar del tradicional desfile con modelos físicas, el diseñador transformó el emblemático teatro Lido en un entorno digital inmersivo, donde pantallas envolventes proyectaron siluetas hiperrealistas. Esta propuesta, desarrollada durante meses junto al estudio francés Glor’ia, no solo cuestiona los formatos de exhibición convencionales, sino que posiciona a la tecnología como un nuevo «miembro del taller» capaz de interpretar el refinado vocabulario de la haute couture.

A pesar del formato inmaterial, la colección mantuvo los códigos de elegancia y artesanía que caracterizan a la casa Mabille. Las imágenes generadas mostraron detalles minuciosos como el brillo de las microperlas, la caída del crepe rojo y vestidos-chándal en rosa empolvado con cordones enjoyados. El diseñador enfatizó que el proceso no fue un atajo generativo, sino una colaboración técnica donde cada prenda se diseñó primero a mano mediante bocetos y moodboards antes de ser modelada por algoritmos. De hecho, para garantizar el vínculo con la realidad, Mabille confirmó que ya se están desarrollando prototipos físicos de cada silueta en su atelier parisino.

El desfile virtual también incluyó un fuerte componente emocional, destacando clones digitales de figuras cercanas al diseñador, como su madre Mireille —rejuvenecida para la ocasión— y su amiga Diana Gartner. Este experimento pionero ha generado un intenso debate entre los puristas de la moda y los visionarios tecnológicos, demostrando que la inteligencia artificial puede ser una herramienta poderosa para visualizar el lujo sin sustituir la esencia del diseño humano. Con esta audaz apuesta, Alexis Mabille ha abierto una nueva frontera en el laboratorio creativo de la alta costura, donde lo digital y lo artesanal comienzan a fusionarse de manera irreversible.










