
La diseñadora mexicana Gabrielle Venguer presenta su más reciente propuesta creativa, una colección que rinde homenaje a la identidad visual de los Juegos Olímpicos de México 1968 y al liderazgo visionario del arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, quien encabezó el proyecto de imagen global del evento. Venguer toma como punto de partida la sinergia que el arquitecto impulsó entre raíces indígenas —especialmente los patrones huicholes—, la estética óptica y el lenguaje moderno, transformando esos principios en una indumentaria que conecta la historia con la vanguardia actual.

En las piezas, la creadora traslada a tejidos y texturas el ritmo geométrico del icónico logotipo México 68 —diseñado por Lance Wyman y Eduardo Terrazas bajo la dirección de Ramírez Vázquez—, así como la lógica espacial de obras emblemáticas del arquitecto, como el Museo Nacional de Antropología y la estructura de las sedes olímpicas. Se aprecian líneas continuas, contrastes vibrantes y superposiciones que evocan tanto los símbolos gráficos como la concepción escultórica del espacio que caracterizó al arquitecto, todo ello materializado con técnicas artesanales y materiales sostenibles, sello distintivo del trabajo de Venguer.

La colección reafirma el compromiso de la diseñadora por rescatar y resignificar el patrimonio cultural mexicano, mostrando cómo la visión integradora de Pedro Ramírez Vázquez —quien entendió el diseño como un puente entre tradición y universalidad— sigue vigente hoy en día. Con esta propuesta, Venguer no solo celebra un hito histórico y creativo, sino que invita a mirar hacia el futuro de la moda como un relato vivo, capaz de dialogar con la arquitectura, la gráfica y la identidad de un país en constante transformación.








