La actriz de Merlina llegó al Central Hall de Westminster con un vestido de Alta Costura de Ashi Studio de otoño de 2025 que parecía cera derretida goteando por su cuerpo. Era una chica gótica, al igual que su cuidado glamour. Un look decadente y, al mismo tiempo, elegante, que estilizaba la figura con una caída que parecía derretirse sobre su cuerpo.

El vestido en tendencia contaba con algunas alteraciones mínimas al diseño original, que se basaban principalmente en minimizar las transparencias aunque no del todo, creado un efecto traslúcido, pero espeso, exactamente como luciría la cera de una vela.
El peluquero de Ortega, César Deleón Ramírez, creó el look añadiendo largas extensiones al cabello de la actriz, que le llegaba hasta la clavícula, y utilizando después el secador para dejarlo completamente liso. A continuación, recogió los mechones de Ortega en una trenza suelta y baja, un guiño reflexivo pero no exagerado al peinado característico de Merlina. “Es un poco alienígena, un poco gótico, pero sigue siendo belleza. Belleza oscura”









