La cantante colombiana deslumbró en la Semana de la Alta Costura de París vestida de Schiaparelli con un look que la hizo ver como toda una supermodelo de los 90 y que confirma que los vestidos de escote corazón son los que más favorecen.

Conquistó una vez más París, y es que ya han empezado los días favoritos de las amantes de la moda: la Semana de la Alta Costura ha arrancado esta mañana con el desfile de Schiaparelli, el primero de una serie de propuestas que llenará estos días la capital francesa y que sin duda hará soñar a las insiders. La de Daniel Roseberry, por su parte, es una de las citas más esperadas de cada edición y no solo por las creaciones del director creativo de la firma; también por el elenco de estrellas que viaja hasta la Ciudad de la Luz para verlas en primera persona.
Karol G está viviendo uno de los momentos más dulces de su carrera tras el lanzamiento de TROPICOQUETA. El álbum, que vio la luz el pasado 20 de junio, es una vuelta a las raíces de la artista, con referencias a los sonidos con los que creció y al folklore colombiano. Todo ello, con una estética vedette que hila el proyecto y se une al característico estilo sensual de la cantante, marcado por prendas ajustadas y arriesgadas que han definido su aproximación a la moda.
Llegó al desfile con un vestido que seguía esta misma línea y destacaba su figura. En concreto, un diseño de la última colección de alta costura de la firma y confeccionado para la temporada de Primavera 2025, en blanco y negro, cuenta con detalles florales bordados a lo largo del torso y la falda, además de los motivos surrealistas donde se encuentran ojos o labios clásicos de Elsa Schiaparelli. Sin embargo, una de las claves de este vestido es su escote corazón, favorecedor al extremo y capaz de destacar el torso de forma elegante la silueta. Desde luego, un escote a tener en cuenta y que se suma a los halter que ya han enamorado a las que más saben de moda este verano.












