Después de casi siete años de relación, la pareja decidió dar el “sí, acepto” en una ceremonia íntima pero llena de detalles únicos que reflejaron su personalidad. El enlace fue cubierto en exclusiva por Vogue, que mostró no solo los looks de las novias, sino también el ambiente que rodeó cada instante de la celebración. Como era de esperarse, la moda jugó un papel protagónico, ambas eligieron creaciones de Louis Vuitton, diseñadas en colaboración con Nicolas Ghesquière, director creativo de la firma.

Moretz sorprendió con un vestido azul celeste acompañado de un velo a juego, una elección poco convencional que evocaba la elegancia del glamour clásico de Hollywood.
Para la fiesta posterior, cambió a un conjunto blanco de chaqueta y pantalón hecho a la medida, rematado con un sombrero vaquero que marcó el tono divertido y desenfadado de la velada.










