Durante una parada de su gira en Estados Unidos, Katy Perry protagonizó un emotivo momento con una fan de origen mexicano que dudó en decir su nacionalidad.
El gesto de la estrella del pop fue aplaudido en redes sociales y reabrió la conversación sobre la identidad, el racismo y las vivencias de los niños migrantes.

El tono casi susurrado de la menor fue suficiente para que Perry reaccionara. En lugar de dejar pasar la respuesta, se detuvo, tomó el micrófono y la animó: “No, no, no. Tienes que decirlo fuerte y sentirte orgullosa”, le dijo con determinación.

La niña volvió a responder, esta vez con más fuerza: “¡De México!”. El auditorio entero estalló en aplausos, guiado por la propia cantante, quien no ocultó su entusiasmo y satisfacción.









