Para la MET Gala 2025, Kendall Jenner optó por adoptar la tendencia normcore con un traje gris de escote pronunciado de la diseñadora emergente Torishéju. La estrella se dejó el cabello al natural, con raya en medio, y optó por un maquillaje sencillo, con un toque de suave glamour.

Con este conjunto, Kendall Jenner encarna una poderosa energía femenina, evocando la sensualidad y audacia características de la época a la que pertenece este archivo. Se trataba de un conjunto slim-fit en tejido de lana negro, compuesto por una chaqueta de escote estructurado y una falda un poco acampanada forrada de satén de seda rosa pálido.
Como siempre, la modelo y empresaria causó impacto a través de un look relativamente sencillo que da la impresión de haber sido creado sin el mayor esfuerzo, como si la portadora de la elegancia fuese ella misma, más allá del look.

Pero para el afterparty posterior a la MET Gala 2025, la estrategia fue similar, pero no por ello menos efectiva. Ataviada con un traje de los archivos de Mugler, Kendall abrazó la elegancia de los años 2000, encarnando la sensualidad atemporal con el minimalismo que la caracteriza más allá de la pasarela.









