En un mundo saturado de tendencias fugaces y consumo veloz, Tumaná surge como un oasis de autenticidad. Su fundadora y asesora de imagen, Magda Guerrero, ha transformado este espacio en una experiencia más allá del simple acto de comprar ropa.

El concepto nació de un gesto íntimo amigas que buscaban su consejo sobre cómo vestir. En plena pandemia, Magda decidió dar un giro a su carrera entonces dedicada a las fiestas infantiles y creó una tienda donde la ropa no solo adorna el cuerpo, sino que también acaricia el alma.

Este enfoque ha convertido a la tienda en un refugio emocional ofreciendo asesorías, que lejos de ser superficiales, se convierten en conversaciones profundas sobre quiénes somos y cómo queremos mostrarnos al mundo.
«La ropa te da seguridad. Cambia cómo hablas, cómo caminas, cómo te sientes en una reunión o en tu día a día. Si te sientes bien con lo que llevas puesto, tu energía cambia”.









