Del 6 al 9 de julio, la capital francesa acoge la edición otoño‑invierno de la Alta Costura, el evento más exclusivo y riguroso del calendario internacional, organizado por la Fédération de la Haute Couture et de la Mode. Con cerca de 30 casas y diseñadores reconocidos oficialmente, la semana reúne en espacios emblemáticos como el Museo Rodin, salones privados y el Palacio de Chaillot a clientes privados, medios especializados y figuras del arte y la cultura, para descubrir piezas únicas confeccionadas a mano en talleres especializados, muchas de las cuales requieren cientos de horas de trabajo. Es aquí donde se definen los rumbos más innovadores del lujo, combinando herencia artesanal con visiones contemporáneas y experimentación técnica.

Las tendencias dominantes destacan por una vuelta a la silueta definida, con corsés, cinturas marcadas y sastrería estructurada que dialoga con telas etéreas como gasas, organzas y encajes de gran ligereza. Los tonos profundos —azul marino, burdeos, negro y gris— conviven con toques metálicos, transparencias estratégicas y bordados de alta precisión; también se aprecian influencias orgánicas, motivos botánicos y un uso creciente de materiales sostenibles y procesos responsables. Destacan los debuts y segundas entregas clave: Jonathan Anderson en Dior, Matthieu Blazy en Chanel, la primera colección de Pierpaolo Piccioli para Balenciaga y la propuesta de Daniel Roseberry en Schiaparelli, titulada “El Abismo”, que mezcla escultura y vestimenta.

Entre las casas que han presentado sus creaciones figuran nombres icónicos como Christian Dior, Chanel, Schiaparelli, Giorgio Armani Privé, Elie Saab, Viktor&Rolf, Zuhair Murad y Jean Paul Gaultier, además de talentos emergentes como Yuima Nakazato, Robert Wun y Ashi Studio. En primera fila se han visto celebridades como Nicole Kidman, Teyana Taylor y Gracie Abrams, acompañadas de musas, artistas y personalidades del espectáculo que siguen de cerca cada propuesta. Concluirá el 9 de julio, dejando el precedente de que la Alta Costura sigue siendo el laboratorio donde la moda se convierte en arte y reafirma su compromiso con la excelencia y la creatividad sin límites.








