
Memoria, legado y nostalgia es como podríamos comenzar describiendo este álbum, el cual es el vigésimo dentro de la carrera en solitario de Sir Paul McCartney y que, desde su anuncio generó una gran expectativa por parte de los seguidores del ex-beatle.
Tras tomarse una pausa de su llamado «Got Back Tour», McCartney regresa a los estudios para hablarnos de su natal Liverpool, de aquellos días que han quedado atrás en el tiempo pero que en su memoria permanecen intactos, de como solía caminar por calles aún marcadas por la guerra, con guitarra en mano y en compañía de su fiel compañero de composición y amigo, John Lennon. Sin duda, una de las sorpresas más grandes del álbum es la colaboración con Ringo Starr, la cual nos deja claro que entre tantas memorias, las vividas con The Beatles, están más vivas que nunca. Además, claro, de mencionar a su amigo y también miembro de The Beatles; George Harrison, cerrando así, un circulo del cuarteto de Liverpool

Esta producción cuenta con varios matices, sin embargo, nunca sale del estilo carácteristico de McCartney; guitarras acústicas, riffs potentes pero sencillos, baterías poderosas y, por su puesto, bajos y pianos suaves y delicados que son un verdadero deleite sin importar el género, que van desde el rock and roll hasta un pop delicado. Desde hace un tiempo, varios rumores en internet afirmaban que el tour antes mencionado podía ser el último de su carrera y, si bien Sir Paul nunca ha confirmado nada públicamente, este álbum podría decirnos más que una declaración hablada. Y es que, si fuera el caso y McCartney decidiera despedirse, que mejor manera de decir adiós que con lo que mejor sabe hacer: Música.

Esta producción se siente fresca y adhoc a los tiempos modernos, es un disco que se va en un abrir y cerrar de ojos; disfrutable y entrañable. Con más de 60 años de trayectoria, McCartney nos canta con una voz cálida, cansada pero con experiencia y que en ningún momento flaquea o raspa; por el contrario, se siente como si Paul estuviese listo para la siguiente aventura, ¿otro disco?, ¿otra gira?, ¿un adiós?… quien lo sabe, no cabe duda que solo queda esperar y, al mismo estilo de Sir Paul McCartney, dejarnos sorprender.








