
Este 23 de enero de 2026, dentro de la Semana de la Moda Masculina de París, Willy Chavarría llevó su visión al complejo deportivo Dojo con la colección «Eterno», que rompió los moldes tradicionales del desfile para convertirse en una experiencia escénica completa. La propuesta se inspiró en la cultura chicana y la estética de los pachucos de los años 40, con un set que recreaba un cruce de calles urbano de mediados del siglo pasado. Además, el diseñador profundizó en temas de identidad, inclusión y derechos de inmigrantes, reforzando su compromiso con la narrativa social a través de la moda. La sastrería combinó siluetas estructuradas con hombros destacados, tejidos con estampados de leopardo y serpiente, y una paleta que alternaba tonos oscuros con colores vibrantes como rosa, cobalto y rojo, incluyendo la línea de colaboración «Big Willy» con Adidas Originals.

La magia del evento residió en la integración de artistas latinoamericanos que no fueron meros invitados, sino parte fundamental de la narrativa. La chilena Mon Laferte abrió el show con una interpretación de «Femme Fatale» que sentó el tono dramático del espectáculo, mientras el puertorriqueño Lunay y el colombiano Feid aportaron su energía urbana en segmentos específicos. También participaron Santos Bravos, la boy band de HYBE Latin America, y el colectivo Latin Mafia, que cerró la presentación con una actuación en vivo. Incluso figuras como El Malilla y El Bogue To desfilaron, fusionando códigos callejeros con la teatralidad del escenario. El formato incluyó una «watch party» con 400 fanáticos trasladados desde una iglesia hasta el desfile, donde ocuparon gradas frente a los invitados tradicionales, materializando el mensaje de democratización del arte que caracteriza a Chavarría.

Más allá de la ropa, el desfile se convirtió en un homenaje a las raíces latinas y una llamada a la empatía. Un folleto distribuido entre el público rezó sobre la «conexión poderosa» entre las comunidades, mientras el diseñador cerró el show con una camiseta que decía «protection is love». La propuesta confirmó que para Chavarría, la moda es un lenguaje completo que une historia, música y emoción real, posicionando a la cultura latinoamericana como un referente fundamental en los escenarios globales de la alta costura.










