Texto y fotos: Teo Victoria
Con la serenidad y buena energía que la caracterizan, Elena, directora y fundadora de ASMI Centro de Bienestar y Salud, celebró un año más de este espacio dedicado a la armonía del cuerpo, la mente y el espíritu. El festejo reunió a su comunidad de alumnos y amigos en una cálida convivencia que reflejó el profundo sentido de gratitud y equilibrio que define a ASMI.
El ambiente fue relajado y alegre: entre aromas de incienso, música suave y sonrisas sinceras, los asistentes compartieron momentos entrañables. No faltó el tradicional pastel de aniversario, símbolo del esfuerzo, la constancia y el cariño que Elena ha puesto en cada clase y en cada persona que ha pasado por su centro.
Durante el evento, Elena agradeció a sus alumnos por acompañarla en este camino de crecimiento y transformación. “Cada práctica, cada respiración y cada paso en este espacio son una oportunidad para sanar y reencontrarnos con nosotros mismos”, expresó emocionada.
ASMI, cuyo nombre significa “ser” en sánscrito, se ha consolidado como un refugio de bienestar integral, donde el yoga, la meditación y las terapias alternativas se unen para promover un estilo de vida más consciente y equilibrado.
La celebración culminó con un brindis por los logros alcanzados y por los nuevos proyectos que vendrán, en un ambiente lleno de armonía, luz y buena vibra.
























