
Celebramos el 100 aniversario del nacimiento de María del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y de Silva, la XVIII duquesa de Alba de Tormes, una de las figuras más emblemáticas de la nobleza y la cultura españolas. Nacida en el Palacio de Liria de Madrid en 1926, fue bautizada con la pila de Santo Domingo de Guzmán —reservada para monarcas y sus descendientes—, con el rey Alfonso XIII y la reina Victoria Eugenia como padrinos. Reconocida por el Libro Guinness de los Récords como la persona con más títulos legalmente reconocidos del mundo, ostentó cinco ducados, dieciocho marquesados, veinte condados, además de ser catorce veces grande de España y condestable de Navarra. Su trayectoria estuvo marcada por su vínculo con Sevilla, donde residió en el Palacio de las Dueñas, y por su dedicación a tradiciones como el flamenco, los toros y las cofradías; en el centenario, la ciudad acoge un ciclo de conferencias y prepara el estreno de una serie documental y un libro titulado La última duquesa para homenajear su legado.

Su personalidad pasional y carismática se reflejó en cada aspecto de su vida: fue una mujer adelantada a su tiempo, que no temió desafiar convenciones sociales, como al contraer matrimonio por tercera vez a los 85 años con Alfonso Díez. Su estilo único se convirtió en su sello distintivo: alternaba atuendos de alta costura con prendas llenas de color y estampados llamativos, y era reconocida por su predilección por los sombreros, tocados y joyas extravagantes. También adoptó un estilo hippie chic que adaptaba a cualquier ocasión, desde la Feria de Abril de Sevilla hasta actos oficiales, combinando foulards floreados, calzado colorido y complementos personalizados. Diseñadores como Victorio & Lucchino, quienes crearon el vestido de su tercera boda, la consideraron una musa que capturaba la esencia andaluza con modernidad y autenticidad.

Cayetana de Alba se consolidó como un icono de moda que demostró que la elegancia no tiene límites de edad ni de normas. Su forma de vestir inspiró a generaciones de mujeres en España y el mundo, mostrando que la moda puede ser una herramienta de expresión personal y un homenaje a las raíces. Su legado perdura en las pasarelas, en las tradiciones que defendió y en la forma en que redefinió la imagen de la nobleza española: cercana, apasionada y siempre fiel a sí misma.










