Texto y fotos: César Wesche
El rugir de los motores se mezcló con el entusiasmo de miles de familias chiapanecas que abarrotaron el Súper Óvalo Chiapas durante la segunda fecha de la Súper Copa Roshfrans, convirtiendo el pasado fin de semana en una verdadera fiesta del automovilismo y en un momento destacado para el deporte motor en el estado.
Con un registro oficial de 18,463 asistentes, de acuerdo con datos de Protección Civil, el autódromo estuvo cerca de su capacidad total —estimada en 20 mil espectadores—, estableciendo una nueva marca de afluencia para este recinto, considerado uno de los escenarios más importantes del automovilismo en el sureste mexicano.
La jornada reunió a cuatro categorías que pusieron a prueba la habilidad de los pilotos y el rendimiento de sus máquinas: GTM, F5, MexBike y, como plato fuerte de la tarde, los imponentes Tractocamiones, que hicieron vibrar a los aficionados con su potencia y espectáculo.
Más allá de la competencia, el evento dejó una postal que refleja el entusiasmo del público chiapaneco: familias completas, aficionados de todas las edades y visitantes de distintos municipios compartiendo tribuna, emociones y una misma pasión por la velocidad. El ambiente festivo convirtió la carrera no solo en un espectáculo deportivo, sino también en un espacio de convivencia.
El momento más esperado llegó con la espectacular carrera de tractocamiones, donde el público observó cómo estas enormes máquinas desafiaban las pronunciadas curvas del óvalo a velocidades sorprendentes.
El triunfo fue para el piloto profesional Santiago Tovar, quien dominó la pista y se llevó el primer lugar entre la ovación de los asistentes. Al finalizar la carrera, el corredor confesó sentirse profundamente emocionado, especialmente cuando las puertas del área del podio se abrieron para que los aficionados se acercaran a compartir la celebración.
“Hay momentos en los que uno como deportista siente una emoción indescriptible, y hoy fue uno de esos”, expresó el piloto.
Entre motores rugiendo, banderas ondeando y aplausos desde las gradas, Chiapas vivió una jornada memorable que reafirma su lugar en el mapa del automovilismo nacional.












































