Texto y fotos: César Wesche
Más que una función de gala, “Colores de Chiapas” se anuncia como un acto de reconocimiento a la memoria viva de los pueblos originarios, a la fuerza de las tradiciones y al poder del arte como puente entre generaciones.
El Internacional Conjunto Folklórico Magisterial de Chiapas reafirma, con esta presentación, una trayectoria de 48 años dedicada no solo a la danza, sino a la defensa cultural de la identidad chiapaneca.
Con una propuesta escénica construida desde la investigación rigurosa y el diálogo respetuoso con cronistas, especialistas y, sobre todo, con las comunidades, la agrupación ha hecho de la danza un territorio de preservación. Cada cuadro coreográfico representa una historia, un símbolo y una expresión genuina de los pueblos que dan rostro a Chiapas.
El programa integra un recorrido por distintas regiones y tradiciones del estado con piezas como canto, música y danza de los pueblos originarios: Fiesta Tojolabal, Fiesta en San Bartolomé de los Llanos, Tuxtla de mis Recuerdos, Fiesta en la Frailesca, Bailables de la Costa, Boda Tapachulteca y La Fiesta Grande de Chiapa de Corzo, conformando un mosaico donde convergen ritualidad, historia, música, poesía y sentimiento colectivo.
Bajo la dirección y legado del maestro José de Jesús Mátuz Marina, el conjunto ha consolidado un estilo propio que trasciende el espectáculo para convertirse en una experiencia didáctica y profundamente humanista.
Sus funciones no solo entretienen; educan, sensibilizan y fortalecen el orgullo de pertenencia. A lo largo de casi cinco décadas, la agrupación se ha convertido en embajadora cultural de Chiapas y México, llevando su mensaje dancístico a escenarios nacionales e internacionales, compartiendo con el mundo la riqueza de un patrimonio vivo.
Ahora, en un nuevo capítulo de su proceso de internacionalización, el conjunto se prepara para representar a México en festivales de Croacia, Kosovo, Italia, Venecia y Macedonia durante julio y agosto, llevando consigo el color, la música y la memoria de Chiapas.
Este nuevo recorrido internacional no solo reconoce la excelencia artística del Magisterial, sino también la vigencia del folklor como lenguaje universal. En tiempos donde las culturas enfrentan desafíos para preservar su herencia, agrupaciones como esta demuestran que la danza sigue siendo resistencia, identidad y futuro.
“Colores de Chiapas” es, en ese sentido, una celebración de las raíces, pero también un homenaje a quienes, desde el arte, han hecho de la tradición una forma de dignidad colectiva. Porque cuando la danza nace del pueblo y vuelve al pueblo convertida en arte, no solo se presenta un espectáculo: se honra una historia.





































