Texto y fotos: Teo Victoria
La parroquia de San Patricio se convirtió en escenario de un día lleno de fe, unión y alegría, al celebrarse la ceremonia comunitaria de la Primera Comunión.
En una emotiva mañana, familias completas acompañaron a los pequeños que recibieron por vez primera la Sagrada Eucaristía, compartiendo sonrisas, bendiciones y abrazos que hicieron de esta fecha un recuerdo imborrable.
La celebración estuvo marcada por un ambiente de esperanza y renovación espiritual, donde cada gesto reafirmó la importancia de la comunidad y de los valores que fortalecen la fe.
¡Enhorabuena a todos los niños y a sus familias en este día tan especial!

































