
Michael Jackson, tras una década alejado de los escenarios en formato gira, sorprendió al mundo en marzo de 2009 al anunciar This Is It, un ambicioso espectáculo que tendría lugar en el O2 Arena de Londres. Lo que en un principio iban a ser 10 fechas, se convirtió rápidamente en una residencia de 50 conciertos entre julio de 2009 y marzo de 2010, debido a la demanda sin precedentes. Las entradas se agotaron en horas.
Con este proyecto, Jackson no solo planeaba despedirse de los escenarios, sino también demostrar que su talento, voz, energía y capacidad de innovación seguían intactos. La frase que utilizó en la conferencia de prensa se volvió emblemática: “This is it. These will be my final shows. When I say this is it, it really means this is it.” La gira prometía ser un espectáculo sin igual. Dirigida por Kenny Ortega —quien ya había trabajado con Jackson en giras anteriores y en el medio cinematográfico— This Is It integraba tecnología de punta, coreografías renovadas, efectos 3D, pantallas LED de última generación y un equipo de bailarines y músicos de élite.

El repertorio incluiría sus mayores éxitos: “Billie Jean”, “Thriller”, “Beat It”, “Smooth Criminal”, “Earth Song”, entre otros. Además, se preparaban reinterpretaciones visuales innovadoras de varios de sus videoclips más icónicos, y una secuencia con hologramas, algo visionario para la época. Todo indicaba que This Is It no solo sería un show nostálgico, sino una redefinición del concierto pop en el siglo XXI.
Sin embargo, el 25 de junio de 2009, a menos de tres semanas del primer show en Londres, Michael Jackson falleció en Los Ángeles a causa de un paro cardíaco provocado por una sobredosis del anestésico propofol. La noticia paralizó al mundo. La gira nunca vio la luz, y los preparativos quedaron como el último testimonio creativo de uno de los artistas más influyentes de todos los tiempos. Los ensayos, filmados originalmente para uso interno, se convirtieron en el documental Michael Jackson’s This Is It, estrenado en cines en octubre de ese año.

This Is It, el documental, recopila imágenes inéditas de los ensayos, las pruebas de sonido, las reuniones creativas y las coreografías que estaban en construcción. Dirigido por Kenny Ortega, se convirtió en un éxito mundial de taquilla y crítica, mostrando a un Jackson comprometido, exigente, entusiasta y perfeccionista, aún con signos de fragilidad física. El filme reveló no solo el nivel de preparación y ambición detrás del espectáculo, sino también el deseo genuino de Michael por reconectar con su público y cerrar su carrera con una producción que resumiera su genio artístico.
This Is It es hoy un símbolo de lo que pudo haber sido: un regreso glorioso, una reinvención escénica y un adiós a lo grande. A su vez, representa la enorme presión que Jackson enfrentaba, su aislamiento, y los desafíos físicos y emocionales que enfrentó en sus últimos años. Más allá de la tristeza por lo inconcluso, la gira deja una enseñanza profunda sobre el legado de un artista irrepetible. Michael Jackson cambió la música, la danza, el videoclip y el concepto de espectáculo en vivo. This Is It demuestra que, hasta el final, su intención fue superarse y seguir deslumbrando.

A 16 años de su muerte, el eco de This Is It sigue vivo. No como un espectáculo frustrado, sino como un acto final que confirma que, incluso en su ausencia, Michael Jackson sigue siendo el eterno Rey del Pop.








