La actriz mexicana, Eiza González prueba, una vez más, que los rizos no se tienen que domar. Al contrario, las melenas rizadas naturales deben celebrarse y, sí, sí se pueden ver elegantes en la alfombra roja. En los últimos meses, tanto Eiza, como la actriz Adria Arjona, han abrazado todo tipo de peinados sueltos, ideales para las que tienen cabello rizado. Probando que funcionan, tanto para el día a día como para eventos formales.

Con una raya partida por la mitad, la actriz recogió la mitad del cabello a la altura de las orejas y se hizo un chongo recogido muy relajado. El resto de la melena la llevó con ondas bien definidas y mucho volumen y se dejó un mechón suelto de lado enmarcándole el rostro. Para evitar que los ‘baby hairs’ se salieran de control, llevó un producto húmedo que da ese estilo wetlook de los 2000 que en años recientes ha vuelto a ponerse de moda. Finalizó con un maquillaje luminoso y mucho gloss en los labios. No hay duda, este es el peinado relajado perfecto para todas las que tienen cabello rizado.
Los expertos capilares lo afirman, todo empieza con un buen corte. “Las capas largas permiten que el cabello rizado conserve su forma sin apelmazarse, logrando un efecto más natural y con mayor volumen”, explica el estilista Francisco Iglesias para Vogue México y Latinoamérica. Este es precisamente el tipo de corte de cabello que lleva Eiza González, con capas difuminadas que empiezan en el mentón y se desvanecen hacia las puntas. Luego está la nutrición y el secado correcto, hay que aplicar mascarillas hidratantes para que el rizo no pierda su forma y evitar frotar con la toalla para que no haya encrespamiento.

El otro paso que no puede faltar es el difusor. Esa es la herramienta secreta para que se vean definidos y con volumen, sin frizz. Se puede dejar así al natural, como lo ha hecho en otras ocasiones, pero también se le puede dar un giro interesante y sofisticado. Como lo hizo en el evento de The Serpentine Gallery Summer Party 2025, en el que sorprendió con un semirecogido que no puede ser más sencillo de imitar y un vestido de transparencias del diseñador Harris Reed.









