Texto y fotos: César Wesche
Con un lleno total en el Polyforum Chiapas, Franco Escamilla volvió a conquistar al público tuxtleco en una velada marcada por nuevas rutinas, interacción directa con los asistentes y momentos emotivos que dejaron huella.
La leyenda del stand-up mexicano ofreció su espectáculo 1995, desplegando el humor ácido, la ironía y la cercanía que lo han convertido en uno de los comediantes más queridos del país.
Durante más de dos horas, las carcajadas no cesaron. Entre anécdotas, improvisaciones y guiños cómplices al público local, Franco logró un ambiente íntimo y explosivo a la vez, donde la risa fue la protagonista indiscutible.
El público, entregado desde el primer minuto, ovacionó de pie el show, confirmando que el comediante regiomontano sigue en la cima de su carrera y que su conexión con los fans chiapanecos es tan fuerte como siempre.



















