Nota y Foto: César Wesche
El Teatro de la Ciudad Emilio Rabasa fue testigo de una velada musical sin precedentes con la presentación de Las Marimbas a mi Piano, Volumen 2, del maestro Arturo Aquino, reconocido como El Piano de México, acompañado por el imponente Ensamble de Marimbas del Coneculta.
El concierto, que reunió a un público entusiasta y diverso, contó con la participación especial de Marimbas Claro de Luna, Marimba Poli de Tuxtla y la Marimba de Seguridad Pública. Cada agrupación, con virtuosismo y sensibilidad, aportó su propio sello a una noche que celebró tanto la tradición como la innovación musical chiapaneca.
El repertorio llevó a los asistentes por un viaje sonoro que recorrió desde piezas tradicionales del estado hasta arreglos contemporáneos que borraron las fronteras entre lo clásico y lo popular. La calidez de la marimba se fundió magistralmente con la elegancia del piano de Aquino, generando un diálogo musical que arrancó prolongadas ovaciones.
“Es un honor compartir el escenario con estos grandes talentos de nuestra tierra y mostrar que la música chiapaneca puede conquistar cualquier corazón”, expresó visiblemente emocionado Arturo Aquino, antes de cerrar la noche con un cohuiná que puso de pie a todo el teatro.
Uno de los momentos más emotivos fue el homenaje al maestro Armando Manzanero, cuyo legado se recordó con respeto y cariño, enmarcando la velada con un toque de nostalgia y gratitud.
Las Marimbas a mi Piano, Volumen 2 no fue solo un recital: fue una declaración de orgullo. En un tiempo donde las manifestaciones culturales enfrentan el riesgo de diluirse, la propuesta de Arturo Aquino reafirma que las raíces pueden ser la base para innovar y dialogar con el mundo. Con este proyecto, el artista y las instituciones culturales de Chiapas renuevan su compromiso por preservar y proyectar la herencia musical del estado a nivel nacional e internacional.































