Teo Victoria/#JulioMagazine. En un ambiente lleno de fe y tradición, la familia López, abrió las puertas de su hogar para celebrar la tradicional Sentada del Niño Dios.
La tarde se llenó de cantos con villancicos que resonaron entre risas y aplausos, mientras se compartían deliciosos tamales, atole calientito y una gran variedad de dulces que encantaron tanto a chicos como a grandes.
Uno de los momentos más emotivos fue la sentada de los niños Dios que estaban vestidos de diferentes santos, llenando la celebración de color y significado espiritual. Las luces de bengala iluminaron la noche, creando un ambiente mágico de alegría, esperanza y profunda devoción, fortaleciendo lazos y renovando la fe en una convivencia llena de amor y gratitud.
Que vivan nuestras tradiciones




























