
Stephen Jones, nacido en 1957 en Cheshire, Inglaterra, es uno de los más influyentes sombrereros del mundo moderno. Tras estudiar en la Saint Martin’s School of Art de Londres, emergió en la escena fashion londinense de finales de los años 70, cuando el punk y los nuevos románticos transformaban la estética urbana. En 1980 abrió su primer salón en Covent Garden, que rápidamente se convirtió en un punto de encuentro para estrellas del rock como Boy George y figuras de la realeza como Diana de Gales. Su primer acercamiento a París llegó gracias a Jean Paul Gaultier, quien vio su trabajo en el videoclip de Do You Really Want to Hurt Me de Culture Club y le encargó sombreros para sus colecciones, iniciando colaboraciones que se extendieron a grandes casas como Dior, Vivienne Westwood y Comme des Garçons, una relación que mantiene hasta hoy.

El impacto de Jones en la moda trasciende el rol de accesorio: convirtió el sombrero en un elemento central de la narrativa fashion. En los años 80, cuando este prenda parecía destinada al olvido, su visión lúdica y atrevida la volvió relevante, conectando la música, el arte y la moda. Sus creaciones han protagonizado desfiles de alta costura, portadas de revistas internacionales y eventos como las carreras de Ascot o fiestas reales. En 2009 recibió el premio «Outstanding Contribution to Fashion» de los British Fashion Awards y fue nombrado OBE, mientras que en 2024-2025 el Palais Galliera de París le dedicó la exposición Stephen Jones, Chapeaux d’artiste, la primera en más de 40 años centrada en un accesorio, con cerca de 400 obras que recorren su carrera. Además, sus diseños forman parte de colecciones permanentes de museos como el Metropolitan Museum of Art de Nueva York y el Louvre.

Su estilo se define por la fusión de tradición y vanguardia, con una técnica exquisita y una imaginación sin límites. Utiliza materiales desde el fieltro y el terciopelo clásicos hasta plásticos, papel o incluso chocolate, como en un sombrero de copa creado para su colección otoño-invierno 2025. Sus piezas van desde diseños refinados y elegantes hasta creaciones caprichosas y teatrales: desde un bombín adornado con la bandera británica hasta una delicada representación de la Torre Eiffel con un lazo. Para Jones, el sombrero no es solo una prenda, sino un elemento que crea armonía con el look completo y permite al usuario expresar su personalidad, como ejemplifica su diseño Rose Royce: mitad formalidad inglesa y mitad seducción parisina. Además, cuenta con líneas accesibles como «Miss Jones» y «JonesBoy», junto a servicios de creación a medida para bodas y eventos especiales.










