
Nacida en Beaconsfield, Reino Unido, en 1943, Suzy Menkes construyó una trayectoria de más de medio siglo que la convirtió en la referencia indiscutible del periodismo de moda. Comenzó su carrera en 1966 como reportera júnior en The Times, y a los 24 años fue nombrada editora de moda en el London Evening Standard por Charles Wintour, padre de Anna Wintour, quien se convirtió en su mentor. Pasó luego por medios como The Independent y, entre 1988 y 2014, ocupó el cargo de editora de moda en el International Herald Tribune, etapa en la que su influencia se extendió a nivel mundial. En 2014 se unió a Condé Nast como editora de Vogue Internacional, y más tarde amplió su alcance con proyectos como el podcast Conversaciones Creativas con Suzy Menkes, manteniéndose activa y relevante incluso a sus más de 80 años.

Su estilo periodístico se distingue por la honestidad, la profundidad y la independencia. A diferencia de enfoques meramente descriptivos, Menkes analiza cada colección conectándola con contextos históricos, artísticos y sociales, explorando lo que la moda significa para una época y abordando temas polémicos como la sostenibilidad, la apropiación cultural o la imagen corporal. Conocida como la «Picadora de la Moda», sus críticas son agudas y sin filtros, lo que le valió incluso ser excluida de algunos desfiles, pero también el respeto de diseñadores y profesionales del sector, que consideran sus opiniones como un referente de veracidad. Su capacidad para seguir el ritmo de las semanas de la moda y su conocimiento acumulado le permiten narrar la evolución del sector desde los inicios de creadores legendarios hasta las propuestas de las nuevas generaciones.

Además de su escritura, su propio estilo vestimentario es también parte de su identidad icónica: ecléctico, colorido y con toques personales que lo hacen inconfundible, al igual que su peinado característico. A lo largo de su carrera, ha recibido numerosos premios y reconocimientos, y ha escrito varios libros sobre moda, joyas y el estilo de la realeza británica. Más que una periodista, se ha convertido en una cronista de la cultura contemporánea, capaz de transformar la cobertura de desfiles en reflexiones sobre la creatividad y la sociedad. Su legado no solo reside en sus textos, sino en haber elevado el periodismo de moda a un nivel de seriedad y profundidad que sigue siendo un ejemplo para las nuevas generaciones de comunicadores.








