Texto y fotos: César Wesche
“Vivamos Nuestra Chiapanequidad ¡Viva México!” fue una celebración que reunió arte, tradición y música en una noche inolvidable para miles de chiapanecas y chiapanecos que se dieron cita para exaltar el amor por su tierra y sus raíces.
El evento, lleno de color, alegría y sentimiento, se convirtió en un homenaje vivo a la identidad cultural de Chiapas. Entre fuegos artificiales, bailes, y una atmósfera vibrante de orgullo, familias enteras —niños, jóvenes y adultos mayores— compartieron un mismo latido al ritmo de la música mexicana.
El momento más esperado de la velada llegó con la presentación estelar de Lucero y Mijares, dos de las voces más queridas y emblemáticas del país, quienes ofrecieron un espectáculo que combinó romanticismo, energía y talento en cada interpretación.
Con una producción escénica de primer nivel, Lucero deslumbró como siempre con su carisma y poder interpretativo, alternando entre temas románticos y vernáculos que encendieron al público. Por su parte, Mijares, el caballero de la noche, conquistó corazones con su inconfundible voz y su presencia llena de elegancia y fuerza.
El público chiapaneco, fiel a su entusiasmo y calidez, coreó cada canción y respondió con ovaciones que llenaron el recinto, haciendo de la noche una auténtica fiesta de identidad, amor por México y reconocimiento al talento nacional.
La Chiapanequidad se reafirmó así como un símbolo de orgullo y pertenencia, una expresión que celebra lo que somos: un pueblo lleno de talento, tradición y corazón.
Porque Chiapas no solo se escucha… se siente.































