Texto y fotos: César Wesche
En el marco del XIX Congreso APUME, el Dr. Roy Mandujano compartió una conferencia que invitó a reflexionar sobre la mente, las emociones, la espiritualidad y la capacidad humana de afrontar los desafíos de la vida.
Con un mensaje que transitó entre la ciencia, las experiencias personales, la espiritualidad y la reflexión, el Dr. Roy Mandujano presentó “Neuroevolution: Transformar con el corazón”, como parte de las actividades del XIX Congreso APUME, proponiendo a los asistentes detenerse por un momento para mirar hacia su interior y reconocer aquellas circunstancias que representan una “montaña” en sus vidas.
A lo largo de su intervención, Mandujano abordó las ideas de autores como Joe Dispenza, Bruce Lipton y Jacobo Grinberg, cuyas obras y planteamientos han despertado interés en torno a la relación entre mente, emociones, conciencia y bienestar. Algunas de las experiencias y explicaciones compartidas durante la ponencia corresponden a enfoques alternativos y espirituales que no forman parte del consenso científico, pero que fueron utilizados por el conferencista como punto de partida para abrir un diálogo sobre la búsqueda humana de respuestas y transformación.
Uno de los conceptos que tomó especial fuerza fue el de la meditación como herramienta de introspección. Más allá de cualquier interpretación, el mensaje invitó a comprender que aprender a detenerse, respirar, observar nuestros pensamientos y reconocer nuestras emociones puede convertirse en una oportunidad para conocernos mejor y afrontar con mayor serenidad las dificultades cotidianas.
La conferencia también recuperó historias relacionadas con experiencias extraordinarias atribuidas a personajes como Jacobo Grinberg y la célebre sanadora conocida como Pachita. Estos relatos, presentados como parte de la exploración personal e intelectual de Grinberg, sirvieron para plantear una pregunta que acompañó buena parte de la charla: ¿hasta dónde llega aquello que conocemos y cuánto nos falta todavía por comprender?
Sin embargo, el momento más humano de la conferencia llegó cuando el propio ponente compartió una experiencia personal marcada por una etapa de profunda dificultad. Desde ese lugar, habló de la importancia de conservar la esperanza cuando las circunstancias parecen superar nuestras fuerzas.
“No te vengo a hablar de religión”, expresó Mandujano, al invitar a cada persona a encontrar su propia manera de entender la fe, la espiritualidad y aquello que puede darle sentido a su existencia.
La reflexión llevó a los asistentes a participar en un breve ejercicio de meditación, convirtiendo el auditorio en un espacio de silencio e introspección. Durante esos minutos, el aprendizaje dejó de estar únicamente en las palabras para convertirse en una experiencia personal: cada quien, frente a sus pensamientos, sus emociones y sus propias circunstancias.
Uno de los mensajes más poderosos de la jornada fue recordar que la transformación no siempre comienza con grandes acontecimientos. A veces empieza con algo mucho más sencillo: detenernos, escucharnos, reconocer lo que sentimos y recuperar la confianza en nuestras propias capacidades.
La exposición también hizo referencia al significado de “Yo soy”, utilizado por Mandujano como una invitación a reconocer la propia existencia, dignidad y capacidad de reconstrucción..
El XIX Congreso APUME dejó así un espacio para el conocimiento, pero también para la reflexión humana. Una experiencia que recordó que aprender no consiste únicamente en acumular información, sino también en cuestionarnos, escuchar otras perspectivas y desarrollar herramientas para enfrentar la vida.
Transformar con el corazón también significa aprender a mirarnos con honestidad, recuperar la esperanza y entender que, aun en los momentos más difíciles, siempre puede existir una razón para dar un paso más.




























